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No es muy probable que veáis un fénix en vuestra vida. Principalmente porque es un ave mitológica, pero aunque fuera real, porque según la tradición solo asoma cada quinientos años (algunas fuentes elevan la cifra a unos incluso más astronómicos 1461). Cuando el pajarraco se siente envejecer, vuela de Arabia o la India, donde se oculta habitualmente, hasta Heliópolis (no el barrio sevillano, sino la Ciudad del Sol del Antiguo Egipto). Construye un nido con hebras de canela y resina en lo alto del Templo de Ra, el calor del sol lo inflama y el viejo fénix se consume gloriosamente entre las llamas; entonces surge uno nuevo de las cenizas, que se alza imponente hacia los cielos y desaparece por donde ha venido.



Debió ser un compositor con alma de poeta al que se le ocurrió usar el término “fénix” para designar este tema: un peón promociona a una pieza del mismo tipo que otra sacrificada previamente. Si queremos ponerle un poco de picante, puede exigirse que la casilla de sacrificio y coronación sea la misma; aun así, cuando la pieza es la dama hay maneras bastante sencillas de conseguirlo (véase por ejemplo el estudio-problema de Shinkman de hace tres años). Si es una pieza menor, la cosa cambia; si la que perece es de distinto color a la que aparece, y el suceso se repite al otro lado del tablero, como en el estudio que disfrutaremos enseguida, la cosa cambia mucho.

El afable, simpático y rechoncho compositor israelí Yochanan Afek (1952-) es uno de los personajes más ubicuos del ajedrez actual. Escritor, conferenciante, entrenador, organizador; no hay oficio en este mundillo que no haya desempeñado. Es maestro internacional por partida doble, tanto en la modalidad convencional como en la de composición (en este apartado está a un dedo de reunir la puntuación necesaria para reclamar el máximo título, uno de los poquísimos de su categoría en disposición de hacerlo —6/5/2015: ya es oficial; hace unos días recibió el título), así como arbitro internacional en ambas facetas. El estudio, inevitablemente reconocido por la PCCC como “Estudio del año 2102″, pone sobre el tapete todo lo bueno que la moderna composición ajedrecística es capaz de ofrecer. Tiene, como los dramas clásicos, planteamiento, nudo y desenlace. Las blancas desatan las hostilidades con una inmaculada combinación que debería proporcionales ventaja decisiva. Pero las negras se revuelven, y entonces el fénix despliega sus esplendorosas alas de púrpura, grana y oro. Cuando el empate ya parece al alcance de la mano, una filigrana de última hora vuelca definitivamente la balanza. Disipado el humo, solo los reyes y una dama resisten en el campo de batalla; habían iniciado la lucha quince contendientes.



Decir que estudios de esta envergadura solo se ven cada quinientos años sería exagerar… pero no exageradamente.

Estudio de Y. Afek, Jan Timman 60 Jubilee Tourney 2012

Más estudios memorables de Yochanan Afek:

Tidskrift för Schack 1972 (ganan blancas), Pfeiter Jubilee Tourney 1981 (tablas) y Benko Jubileé Tourney 2003 (ganan blancas).