Poca presentación necesita nuestro invitado de hoy: B.B. King es, sencillamente, el blues. Su jerarquía se sostiene en tres pilares. El primero y principal: no ha habido guitarrista más influyente en la segunda mitad del siglo XX; todos los grandes, de Jimi Hendrix a Eric Clapton, de Jimmy Page a Jeff Beck, han profesado vasallaje a su trazo conciso, tan ajeno a lo pirotécnico como rotundo. Luego está esa voz arenosa y renegrida, capaz de poner electricidad y sentimiento hasta a la lista de los reyes godos. Y lo último, acaso irrelevante en lo musical, pero capital para que el gran público te suba a los altares: una habilidad para empatizar con la grada más propia de un predicador que de un artista. Ganada a pulso, porque seguramente ha pasado más tiempo en los escenarios que en su casa; según estimaciones aproximadas, ha dado hasta la fecha unos ¡15.000 conciertos! Claro que la edad no perdona: con 88 años cumplidos apenas tiene previstos treinta y cinco de aquí a mayo. Y eso a pesar de la diabetes y su oceánica cintura. ¿Hay algún médico en la sala? Que me lo explique, si puede.


La versión de “How blue can you get?” que vais a escuchar, en directo por descontado, es uno de sus momentos míticos. Se interpretó el 10 de septiembre de 1970 en la cárcel del condado de Cook en Chicago, un auditorio peliagudo donde los haya, pero B.B. les roba la cartera en un parpadeo, abriendo con un solo de antología y acabando con una apoteósica estrofa de las que crean afición. No existe vídeo de la actuación, lo cual es una auténtica pena, pero me viene bien porque con la excusa de haceros gozar a ojo descubierto de su rechoncha y sudorosa magia os cuelo de rondón otra pasada de blues, “The thrill is gone”. Con la versión en estudio, grabada en 1969, ganó un Grammy y todo, pero la que cerró su concierto en Montreux de 1993, que es la que os tengo reservada, vale su peso en oro.

How blue can you get? / B.B. King  letra y traducción

 

 

15 de mayo de 2015:
 
The thrill is gone, se acabó la magia. Ayer se nos marchó, en su casa de Las Vegas, el único e irrepetible rey del blues. El maestro Diego Manrique ha publicado en El País un obituario que os recomiendo sin ambages, entre otras cosas porque uno de los dos vídeos con los que honra la memoría de Su Majestad B.B. es precisamente el que tenéis arriba. ¡No diréis que no tenemos buen gusto en música y ajedrez de diez!

 
Más canciones redondas de B.B. King:

“Sweet sixteen, parts 1 & 2″ (The great B.B. King, 1960), “Guess who” (Guess who, 1972) y “Paying the cost to be the boss” (Live in concert, 1984).